
Boletín de Noticias de KBBF / KBBF News Bulletin
8-19-26
Según una denuncia presentada por una informante, las investigaciones de la administración Trump sobre el antisemitismo en las universidades fueron, en realidad, maniobras motivadas políticamente para silenciar las protestas contra Israel. Tras una oleada de manifestaciones contra el genocidio israelí en Gaza, la administración Trump, al equiparar a Israel con el judaísmo, acusó a las universidades de permitir el antisemitismo en sus campus. La denuncia, interpuesta por Haley Van Erem, exabogada del Departamento de Justicia, sostiene que las investigaciones sobre las universidades de Harvard, Brown y Columbia tenían un resultado predeterminado, ignoraron las pruebas existentes y fueron diseñadas para privar a las instituciones de millones de dólares en subvenciones federales. En el caso de Brown, los investigadores no hallaron pruebas de antisemitismo, pero la administración Trump presionó para lograr un acuerdo de cincuenta millones de dólares. Columbia aceptó un acuerdo por doscientos millones, mientras que Harvard litigó y ganó el caso. La denuncia afirma que los funcionarios de Trump entrevistaron a profesores musulmanes no para recopilar información, sino para intentar obtener datos que los investigadores suponían incriminatorios sobre los propios profesores. According to a whistleblower complaint, the Trump administration's investigations into antisemitism and universities were actually politically motivated ploys to silence protests against Israel. After a wave of protests against the Israeli genocide in Gaza, the Trump administration, by equating Israel with Judaism, accused the universities of allowing antisemitism on campus. The complaint, filed by former Justice Department attorney Haley Van Erem, says that the investigations into Harvard, Brown and Columbia universities were predetermined, disregarded evidenced and designed to strip them of millions of dollars in federal grants. In the case of Brown, investigators found no evidence of antisemitism, but Trump officials pushed for a fifty million dollar settlement. Columbia settled for two hundred million, while Harvard fought and won in court. The complaint says that Trump officials interviewed Muslim faculty members, not to gather information, but to try to elicit what the investigators assumed would be incriminating information about the faculty members themselves.

