
Gracia Viva
¿Dónde y cómo orar? Parte 3. P. Yobani Ortiz
Reconocer la importancia de orar es entender que la oración no es un ritual, una obligación ni una práctica religiosa vacía: es el puente vivo que conecta nuestro corazón con el corazón de Dios. Este mensaje nos recuerda que orar es hablar con nuestro Padre, recibir dirección, encontrar paz, renovar fuerzas y experimentar Su presencia de manera real. La oración abre puertas, derriba barreras, sana heridas y transforma ambientes. Cuando oramos, Dios actúa; cuando oramos, Dios responde; cuando oramos, Dios nos sostiene. Este episodio nos invita a valorar la oración como una necesidad diaria, no como un recurso de emergencia. Orar nos alinea con la voluntad de Dios, nos ayuda a ver con claridad, nos fortalece en tiempos difíciles y nos mantiene firmes en la fe. La oración no cambia a Dios, nos cambia a nosotros. Nos hace sensibles, humildes, dependientes y conscientes de que no caminamos solos. Una vida sin oración es una vida débil; una vida con oración es una vida fortalecida, guiada y llena de propósito.






