
Historias de la economía
La histórica marca de ropa rescatada por Warren Buffett que ahora colabora con Zara
Hay marcas que son capaces de sobrevivir a crisis, cambios de época y hasta a sus propios dueños. Una de ellas es Fruit of the Loom, una empresa nacida en 1851, capaz de pasar de fabricar tejidos a convertirse en un icono de la ropa básica estadounidense. Luego llegaron los problemas con la deuda, el riesgo real de bancarrota y la llegada de Warren Buffett, que a través de su vehículo de inversión, Berkshire Hathaway, se hizo con la compañía en 2002. Ahora, un cuarto de siglo después, es Zara la que recupera su carismático logo, con una campaña de colaboración entre ambas compañías, despertando el recuerdo de quienes utilizaron sus populares chándales de algodón en los 90. La empresa fue fundada en 1851, en Rhode Island, por los hermanos Robert y Benjamin Knight, después de adquirir su primer molino, con el que producían sus primeras telas y tejidos de algodón, considerados de muy alta calidad. En aquella época la gente compraba los materiales y fabricaba la ropa en sus casas. Poco después, aparece Rufus Skeel, cliente, pero también amigo, además de comercial de la compañía. Su hija, artista, pintó frutas en algunos de los tubos de tela que su padre vendía. Y descubrió que esos paquetes se vendían mejor. Y, en concreto, los que tenían manzanas eran los más populares. A los dueños les llamó la atención, así que pronto empezaron a presentar su compañía como ‘Fruit of the loom’, que se traduciría como el ‘fruto del telar’, incluyendo los dibujos de frutas en sus propias telas. Finalmente, en 1871, tan solo un año después de que el Congreso aprobase las primeras normas, registraron la marca con dicho nombre, convirtiéndose así en una de las más antiguas de Estados Unidos. En 1883, para la participación en la Exposición Universal de Chicago, diseñaron un nuevo logo, integrado por manzanas, uvas y grosellas, que es la combinación de frutas que le acompaña hasta nuestros días.






