
One Church of the Nazarene - Español
Imparable: El viento que nunca dejó de soplar
¿Y si el secreto del movimiento de crecimiento más explosivo de la historia humana no fuera una estrategia, un sistema o un plan de cinco pasos, sino simplemente esperar? Hechos 2 nos da la partida de nacimiento de la iglesia, y es una historia que debería detenernos en seco. Antes de Pentecostés, todos los seguidores de Jesús cabían en un solo aposento alto. Ciento veinte personas. Después de un solo sermón, se añadieron tres mil. Hoy en día, aproximadamente 2400 millones de personas llevan el nombre de Cristo. ¿Cómo es que un movimiento que comenzó en una pequeña provincia ocupada, liderado por un grupo de seguidores temerosos e inciertos, perdura más que el Imperio romano y llega a cada rincón de la tierra? La respuesta no es la astucia humana. Es el Espíritu Santo. Este mensaje nos llama a examinar si hemos estado intentando construir con nuestras propias fuerzas algo que solo Dios puede construir. La iglesia primitiva no fabricó la comunidad para luego recibir el Espíritu. Recibieron el Espíritu y la comunidad fue el resultado natural. Esa distinción lo cambia todo sobre cómo abordamos nuestra fe, nuestra iglesia y nuestro testimonio en el mundo.

