
Prohibido contar ovejas
Vodevil ovejil: Así nació el logotipo de The Beatles
Un acuerdo por una batería Ludwig en 1963 propició la creación del famoso sello gráfico del cuarteto de Liverpool por apenas cinco libras. En esta nueva entrega de los espacios culturales de esRadio, los presentadores nos proponen un viaje en el tiempo para descubrir los entresijos de uno de los símbolos más icónicos de la historia de la música contemporánea: el logotipo de la célebre banda británica The Beatles. A través de una amena recreación dramatizada, el programa nos traslada al vibrante Londres de la década de los sesenta para desvelar cómo un encuentro fortuito en una tienda de música cambió para siempre la identidad visual del grupo de Liverpool. La acción nos sitúa concretamente en el mes de abril de 1963, un periodo en el que la joven formación musical comenzaba a saborear las mieles del éxito tras el arrollador impacto de su sencillo Please Please Me. Con la necesidad de renovar su equipo de cara a los exigentes compromisos que se avecinaban, el representante del grupo, Brian Epstein, acompañado por el carismático batería Ringo Starr, decidió visitar el popular establecimiento de instrumentos musicales Drum City, ubicado en la conocida calle Shaftesbury Avenue. El dueño del comercio, Ivor Arbiter, un especialista en percusión que había inaugurado su tienda a finales de los años cincuenta, recibió a los clientes sin imaginar que estaba a punto de participar en un hito histórico. Ringo Starr quedó de inmediato prendado de una batería de la marca Ludwig, modelo Downbeat, que destacaba por un elegante acabado en color perla oscuro. El precio del instrumento ascendía a la considerable cifra de 238 libras, lo que dio pie a una singular negociación económica liderada por el astuto mánager de la banda. Haciendo gala de su gran visión comercial, Brian Epstein argumentó que la popularidad de The Beatles estaba creciendo de forma desmesurada y que la exposición de la marca en sus actuaciones supondría una campaña de publicidad incalculable para el negocio. Aunque Arbiter se negó en redondo a regalar el instrumento de forma gratuita, propuso un ventajoso intercambio: se quedaría con la vieja batería Premier de Ringo como parte del pago, siempre y cuando el logotipo de la marca Ludwig permaneciera intacto y bien visible en el bombo de la nueva adquisición. Epstein aceptó de buen grado el trato, pero añadió una condición indispensable: el nombre del grupo también debía figurar de forma prominente en el parche del tambor principal. En aquel momento, la banda carecía de una seña de identidad gráfica definida, más allá de unos sencillos esbozos amateur realizados previamente por Paul McCartney. Por la módica cantidad de cinco libras, Arbiter se comprometió a diseñar un logotipo exclusivo que cumpliera con las expectativas del mánager, quien insistió especialmente en que se resaltara la palabra beat para hacer un juego de palabras con el ritmo musical. Fue así como nació el famoso diseño de la tipografía con la letra B sobredimensionada y la letra T alargada hacia abajo, conocido mundialmente como el estilo drop-T. El rótulo original fue plasmado a mano por el artista local Eddie Stokes en el bombo de la batería de Ringo Starr, debutando oficialmente en los escenarios poco después. A lo largo de la trayectoria en activo de la formación hasta su separación definitiva en el año 1970, el parche del bombo lució hasta siete variaciones diferentes de este diseño, adaptándose a las diferentes giras y necesidades de la banda. No fue hasta el año 1994, coincidiendo con el lanzamiento del recopilatorio Past Masters, cuando la compañía discográfica de la banda, Apple Corps, decidió unificar todas las versiones existentes en un único diseño definitivo, que es el que actualmente reconoce todo el mundo. De regreso al estudio de esRadio, los locutores comentaron con humor los detalles de esta dramatización histórica, alabando el excelente trabajo del equipo de actores de doblaje y compartiendo anécdotas sobre otras colaboraciones en las que la música y el entretenimiento se dan la mano.




